Tras su paso por PC y PlayStation 5, Cookie Cutter, el metroidvania punk de acción visceral y estilo artístico dibujado a mano, aterriza por fin en Nintendo Switch. La ópera prima del pequeño estudio canadiense Subcult Joint LTD, con sede en Montreal, se presenta ahora en su versión más completa: la Overkill Edition, una edición definitiva que incorpora novedades jugables y ajustes específicos para la consola de Nintendo.
Si su lanzamiento original ya fue aclamado por la crítica y bien recibido por la comunidad, esta edición busca afianzar su propuesta entre el público de Switch, sin perder un ápice de su esencia agresiva, ruidosa y estilizada. ¿Estas novedades mejoran lo visto hasta ahora? Y para quienes ya tienen la versión anterior, ¿merece la pena esta Overkill Edition? Acompáñanos y averigüémoslo.

Una historia de venganza, amor y rebelión
La historia de Cookie Cutter arranca con una secuencia intensa y casi onírica, donde Cherry es brutalmente destrozada y su creador, el Dr. Shinji Fallon, es capturado por las fuerzas de la Corporación Infinita. Esta escena, que se presenta casi como una pesadilla, sirve como detonante emocional y narrativo para todo lo que vendrá después: Cherry despierta tiempo después, reconstruida y cargada de furia, dispuesta a recuperar lo que le arrebataron.
El mundo de Cookie Cutter está gobernado por la Corporación Infinita, una entidad autoritaria que ha reducido a la humanidad a meros engranajes de un sistema de control. En ese contexto, el Dr. Fallon diseñó a Cherry como una androide con conciencia propia, capaz de experimentar emociones, algo que al parecer no se consiguió con éxito. Tras la desaparición de su creador, Cherry se activa desde un estado de hibernación y se embarca en una cruzada de venganza y rescate, impulsada tanto por el amor como por la ira, pero lastrada por su falta de información del pasado.
Durante su periplo, Cherry se enfrenta a enemigos mecánicos, criaturas deformes y figuras de poder que custodian secretos ocultos sobre su origen, su creador y la verdadera naturaleza del mundo que habita. La narrativa, cargada de violencia, ironía y momentos de humor ácido, equilibra el caos estético con momentos de introspección cruda y emocional.

El juego comienza con un arranque argumental potente, casi excesivo en información, que puede sorprender por su intensidad. A partir de ahí, el desarrollo narrativo se fragmenta en pequeñas dosis que se revelan en zonas clave o tras derrotar a ciertos jefes. Esta estructura, heredera del estilo de los Souls, no agradará a todos por igual, pero añade un velo de misterio e interpretación personal que acompaña bien al tono anárquico del juego.
Jugabilidad frenética, dantesca y laberíntica
Cookie Cutter se presenta como un metroidvania en 2D con fuerte énfasis en el combate cuerpo a cuerpo, la exploración y la progresión de habilidades. Su sistema de combate es uno de los aspectos más destacados, con un toque visceral y sangriento que hace que cada enfrentamiento sea crudo y contundente. Cherry, la protagonista, puede desmembrar enemigos con sus brazos mecánicos o con un arsenal de armas que se desbloquean a lo largo de la aventura. Los combos encadenados y los remates brutales recuerdan más a un beat ‘em up salvaje que a un metroidvania tradicional.
El control es ágil y preciso, aunque en ciertas secciones de plataformas más exigentes los saltos pueden sentirse algo imprecisos. Aun así, el movimiento fluye bien entre combates, esquivas, deslizamientos y saltos. Algunos enfrentamientos pueden evitarse, pero el juego premia la agresividad, alentando a arrasar con todo lo que se mueva, incluidos elementos del entorno como escombros y maquinaria. Especial mención merece el sistema de parry, una maniobra defensiva que permite bloquear ataques enemigos y contraatacar de inmediato. No obstante, cuenta con una ventana de tiempo muy reducida y requiere práctica para dominarla, por lo que al principio puede sentirse poco intuitiva o frustrante, aunque resulta muy útil y satisfactoria una vez interiorizada.

Durante los combates y al eliminar enemigos, Cherry acumula una barra de energía que se va llenando con el daño infligido y la agresividad mantenida. Esta barra no solo refleja su poder latente, sino que permite desatar ataques especiales devastadores cuando está completa. También puede utilizarse para ejecutar técnicas curativas en medio del combate, añadiendo estratégica que premia al jugador que se mantiene ofensivo sin descuidar su supervivencia. Gestionar correctamente esta barra se vuelve vital en los enfrentamientos más duros, ya que puede marcar la diferencia entre resistir o caer ante un jefe.
Uno de los mayores retos iniciales es la sensación de vulnerabilidad: durante las primeras horas, Cherry es débil, y muchos enemigos apenas se inmutan ante sus ataques. Esto puede resultar frustrante, pero también impulsa al jugador a buscar mejoras cuanto antes. Con el tiempo se desbloquean ataques cargados, habilidades de largo alcance, deslizamientos, saltos dobles, ganchos y más, lo que convierte a Cherry en una bestia imparable.

El diseño de enemigos es muy variado: desde criaturas biomecánicas hasta drones voladores o torretas que escupen plasma. A esto se suman trampas, zonas infestadas con enemigos en masa, y jefes con patrones únicos que exigen atención y adaptación constante. El combate no deja respiro, y eso lo hace especialmente intenso.

En cuanto al mapa, Cookie Cutter ofrece una estructura de MetroidVania clásica: un gran mundo dividido en zonas interconectadas que se exploran con libertad creciente a medida que se obtienen nuevas habilidades. Sin embargo, tras jugarlo un poco, nos damos cuenta que el mapa es muy simple en su presentación, lo que puede provocar la desorientación y en algunos momentos no saber a donde hay que ir. Aunque esto refuerza la sensación de exploración orgánica, puede hacer que los retrocesos resulten pesados. Aun así, el fuerte diseño artístico de cada zona ayuda a diferenciar visualmente los entornos, y el juego incluye accesos rápidos que reducen algo la fatiga de volver sobre tus pasos.

¿Qué hay de nuevo en la versión de Nintendo Switch?
La versión para Nintendo Switch de Cookie Cutter, presentada como la Overkill Edition, no solo mantiene el contenido original intacto, sino que incorpora una serie de mejoras que la convierten en la edición más completa del juego hasta la fecha.
Entre las principales novedades destacan:
- 60 fotogramas por segundo en Nintendo Switch™: una mejora notable respecto a lo habitual en esta consola, que hace que el combate y las animaciones luzcan mucho más fluidos.
- Diálogo completamente doblado: ahora todos los personajes cuentan con actuación de voz completa, lo que añade más fuerza narrativa y personalidad a la experiencia.
- Mejoras en el mapa: se han añadido nuevas funciones como la posibilidad de medir el estado de finalización, algo muy útil en un metroidvania.
- Nuevos movimientos especiales y mejoras para Cherry: el repertorio de habilidades se ha ampliado, lo que permite mayor variedad y opciones estratégicas en combate.
- Cinemáticas inéditas: se han incluido nuevas secuencias animadas que expanden el trasfondo de la historia y refuerzan el estilo visual.
- Balance general del juego: ajustes en la progresión, el equilibrio de habilidades y la dificultad general, pensados para ofrecer una experiencia más refinada.
Además de todo esto, se mantienen optimizaciones específicas para Switch:
- Controles adaptados: compatibilidad con Joy-Con y mando Pro, con buena respuesta.
- Interfaz escalada: menús y textos optimizados para el modo portátil. Algo muy valorado, ya que numerosos juegos no tienen en cuenta esto.
- Compatibilidad con capturas: se pueden tomar imágenes y clips fácilmente desde la consola.

La belleza del dibujo a mano
Uno de los aspectos más distintivos de Cookie Cutter es su estilo visual, basado en ilustraciones hechas a mano y animaciones exageradas que le otorgan una personalidad propia. Y más siendo una ópera prima, algo muy destacable para este estudio indie que promete traernos grandes cosas en el futuro. Cada escenario está cargado de detalles grotescos y caóticos, reforzando el tono punk del juego. En Nintendo Switch, este apartado artístico se mantiene prácticamente intacto, aunque con una ligera pérdida de nitidez en algunas texturas, especialmente en modo portátil. Aun así, el juego luce francamente bien y transmite toda su fuerza visual sin compromisos.
En el apartado sonoro, la banda sonora agresiva e industrial encaja perfectamente con el tono del juego, pero hay ciertos elementos del diseño sonoro que empañan el resultado. Pero, la imposibilidad de ajustar por separado los niveles de audio, hace que la experiencia se estropee a pasos agigantados. Efectos como sirenas constantes o sonidos ambientales intensos pueden llegar a resultar molestos, y al no poder regularlos, se corre el riesgo de que optemos por silenciar todo el sonido FX, perdiéndose así el trabajo artístico que hay detrás. Esta falta de opciones en la mezcla de sonido supone un punto negativo que, aunque no arruina la experiencia, sí puede afectarla de forma muy significativa.

Conclusiones de Cookie Cutter: Overkill Edition
Cookie Cutter es un título que destaca principalmente por su estilo visual único, su enfoque agresivo y muy sangriento, con una jugabilidad directa y sin concesiones. Su llegada a Nintendo Switch aporta al catálogo de la consola un metroidvania diferente, ideal para quienes valoran la estética underground y la acción visceral.
Sin embargo, más allá de su potente envoltorio, el juego no revoluciona el género ni introduce mecánicas especialmente innovadoras. Cumple con los estándares del metroidvania y los lleva con estilo, pero su mayor aporte está en la actitud y la agresividad desmedida que transmite. A pesar de sus limitaciones, como algunos desequilibrios iniciales, ciertos picos de dificultad o problemas menores en el diseño sonoro, el resultado es una experiencia sólida, divertida y recomendada que se siente fresca y contundente.
La Overkill Edition es, sin duda, la mejor forma de adentrarse en el universo de Cherry: una versión completa, pulida y cargada de contenido extra. Si no disponías de este juego, esta edición es la oportunidad perfecta para hacerte con un título relativamente corto pero que ofrece una intensidad constante, ideal para quienes buscan algo diferente dentro del género. Eso sí, no es un juego apto para los más pequeños, ni para quienes prefieren experiencias ligeras o poco exigentes.
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